Percance
No es ningún cartel publicitario de Saw, son mis dedos después de haberme resbalado de la cuerda de mi gimnasio.
Estábamos faltos de magnesia, y de las tantas y tantas cuerdas que he hecho en mi vida nunca me había resbalado de ninguna… hasta ahora.
Ahora tengo unas heridas horribles (una de las yemas no esta redonda, tiene como si fuese un mordisco), la punta de los dos dedos afectados insensibles, la mano hinchada y sobretodo un dolor de tendones persistente de haber hecho el sobreesfuerzo de agarrarme a la cuerda para no caer al vacío.
Ahora estoy de relax, semana de descanso total (ni correr), y para la siguiente aunque todavía no estén curadas las heridas, por lo menos empezar a correr otra vez, abdominales y los pocos ejercicios que me dejen hacer los dedos pochos.

July 27th, 2008 at 1:19 pm
Sin palabras…que dolor